Un abrazo estrujador, cariñoso, asfixiador, lleno de melaza, para
celebrar juntas en la distancia esa vida de amor que nos bendice."La
belleza, el encanto, las cualidades morales o intelectuales... cada uno
cree saber lo que ama en tal hombre o tal mujer. En realidad, cada uno
sólo ama al Único, al Creador, que hizo a los seres tal como son. Sí,
es a Él a quien amas a través de todas las criaturas. Cuanto más se
manifiesta lo divino en ellas en forma de bondad, sabiduría, luz y
fuerza, tanto más las amas. Por esto jamás podrás encontrar la plenitud
y la alegría perfectas si en el ser a quien amas no buscas más allá una
realidad más vasta, más rica. Muy rápidamente te cansarás, te aburrirás
y te decepcionarás. Entonces buscarás otro amor, pero una vez más muy
rápidamente se repetirá el mismo aburrimiento, la misma decepción.
Todas las objeciones y todos los esfuerzos que puedas hacer no
cambiarán nada: mientras no busques ver la Divinidad en aquél o aquélla
a quien amas, no conocerás la plenitud, porque te equivocarás de
camino." Omraam Mikhaël Aïvanhov



